10.3 C
Málaga
viernes, 21 enero, 2022

Crean bioplásticos con piel de tomate, que se descomponen en un mes en el mar

No te pierdas

Los bioplásticos producidos a partir de residuos y pieles de tomate, que se descomponen en tan solo un mes en el mar y con propiedades similares a las que protegen los envases comerciales, fueron creados por investigadores del Instituto de Huerta Fértil Subtropical y Mediterránea «La Mayor que».

El objetivo de estos científicos era crear una alternativa a los plásticos derivados del petróleo, que tienen excelentes propiedades de envasado de alimentos, pero cuando se encuentran en el mar, tardan 450 años en descomponerse, acumularse y causar problemas en la flora y la fauna. fauna.

El investigador del IHSM José Alejandro Heredia trabaja con la celulosa para lograr el bioplástico ideal, capaz de ser modificado con sustancias bioactivas antibacterianas y antioxidantes saludables, con muchas propiedades de envasado de alimentos que también maximizan su fácil degradación.

EN BUSCA DEL BIOPLÁSTICO PERFECTO

De las hojas, tallos y piel de los tomates, que se descartan en la industria conservera después de la preparación de salsa de tomate o kétchup, se extrae la celulosa en forma purificada. Esto crea una película fuerte y transparente o una película con múltiples aplicaciones, explica Heredia a Efe.

Estos bioplásticos pueden ser hidrófobos (repelentes al agua), fluorescentes, perlados o de diferentes colores y tonalidades en función de la exposición a la luz. Además, se pueden utilizar de una forma más lúdica para crear complementos como botones o adornos decorativos que imiten los materiales con los que se suelen fabricar.

El «packaging inteligente» es otra revolución propuesta por estos bioplásticos: una vez que el alimento está protegido, si el plástico deja de tener su color original, significa que ha absorbido agua y pierde su estructura, por lo que comienza a perder propiedades antioxidantes y deja de ser útil.

PLÁSTICOS SOSTENIBLES E INTELIGENTES

Actúa como una especie de ‘sensor’ que nos da una idea o nos muestra que el material que rodea al alimento se está empezando a deteriorar, lo que a medio plazo puede afectar a los alimentos que lo rodean, según el investigador.

Otra gran aplicación que pueden tener estos plásticos generados por tomates es cubrir el interior de la caja. Se utiliza un protocolo «muy sostenible» para crearlos, que los científicos denominan «química verde».

Heredia afirma que una vez finalizado el proceso de producción de este bioplástico, se ha demostrado que es «tan bueno» como los actuales productos petrolíferos comerciales, ya que hacen que el metal sea «muy resistente a la corrosión y no migre a los alimentos».

Sin embargo, se queja el investigador, su aplicación comercial dista mucho de ser suficiente, ya que la industria del plástico debe poder utilizar la misma máquina para que este cambio sea económicamente viable, lo que supondría una revolución en el medio ambiente y la sostenibilidad alimentaria.

TE RECOMENDAMOS

- Advertisement -spot_img

Mas noticias

¿Que te ha parecido la noticia?

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisement -spot_img

Otras Noticias